martes, 24 de noviembre de 2015

LA DESIGUALDAD DE LA NAVIDAD




Ahora que va acabando este mes de noviembre, le damos la bienvenida o la llegada al mes de Diciembre, mes que provoca la llegada de la Navidad, una de las festividades más celebradas en nuestro país, y una de las épocas preferidas por la mayoría de empresas o familias, aunque también se caracteriza por ser una de las fiestas donde más se ve reflejado la desigualdad entre los habitantes o ciudadanos que conforman nuestra propia nación.

Fecha donde en Los Supermercados, se llenan de clientes adinerados, buscando productos de lujo, como jamones de Jabugo, embutidos, mariscos, vinos, turrones y gollerías que se enfrascan en estuches dorados, como si de joyas se tratasen, mientras suenan en ellos los villancicos de la llegada del Niño de Dios. Supermercados, que con la llegada de esta fiesta, disparatan los precios de sus productos, marcando así la línea de la desigualdad. Supermercados, que con la llegada del nacimiento de Jesús, se llenan de clientes cargados de bolsas, repletas de productos, buscando en el parking de dicho supermercado, sus coches lujosos sin ningún remordimiento por las dificultades que quizás están atravesando los más desfavorecidos.



Sin embargo en estas fechas no todos los ciudadanos tienen  más dinero o quizás no todas las familias puedan permitirse el lujo de gastar en todos estos productos para poder celebrar la navidad, y esto también se reflejan en los supermercados ya que , no solo se encuentran las personas más adineradas. En las puertas de salida de dichos supermercados, se encuentran grupos de medios, personas desafortunadas que no celebran nada, que no tienen nada que comprar, que solo esperan a que salgan los dependientes de estos supermercados, cargados de cajas de comida caducada, es decir los restos de esta gran fiesta del consumo, que quizás para ello sea la única excusa para poder celebrar.


Foto Original, aquí
Podemos decir, que la Navidad, una fiesta de ilusión para los más pequeños de cada familia, con la llegada de la noche de reyes, y los regalos que traen, o quizás una de las fiestas más emotivas, para las personas agraciadas que les toca la lotería, o para los jóvenes, que supone una de las mayores fiestas de diversión para empezar el año con el mejor pie, es decir puede que la Navidad nos guste a todos, ya que es una de las fiesta que une a las personas y eso nos hace felices, pero quizás desde un punto de vista económico, la mayor fiesta del consumismo, donde gastamos, elevadas cantidades de dinero en ellas, en comida, en entradas de cotillones, en regalos, en luces para decorar todas las calles de cada ciudad, en juguetes o simplemente en caramelos para que lo puedan arrojar los Reyes Magos, no es tan bonita como parece.

Económicamente, podemos decir que la navidad, genera mucho dinero en todas las ciudades debido a muchos factores como por ejemplo en las semanas de vacaciones, son muchas las familias que toman la decisión de viajar a algún destino, o simplemente, son muchas las quedadas, comidas entre compañeros. En conclusión la navidad es una de las épocas donde nuestro país genera más dinero, pero no todo es bueno en esta fiesta, ya que como consecuencia, la Navidad es una de las fiestas donde más claramente se refleja la desigualdad existente en nuestro país. Con la llegada de la crisis económica que hemos sufrido recientemente, y que seguimos sufriendo, muchas familias se han visto afectadas económicamente, incapacitándolas para poder celebrar esta fiesta, sin poder permitirse un gran Pavo para comer con toda la familia, o comprarle todos los juguetes a sus hijos que quizás también lo desearían.



Pero no es solo esto, también la Navidad refleja la insolidaridad que nos caracteriza a los individuos, ya que los más afortunados, se sumergen en su egoísmo sin invertir absolutamente nada en las personas que no tienen, sin pensar en todas las familias o quizás simplemente personas que no podrán celebrar como ellos quisieran, o no como ellos quisieran, que quizás ni puedan celebrar esta fiesta.

La Navidad, que busca la paz, el amor y la solidaridad, con el paso de los tiempos se ha convertido en el consumismo, en el egoísmo, o en la insolidaridad. Quizás sea momento de pensar y cambiar actitudes, o simplemente de hacer un simple gesto de caridad, o solidaridad hacia los más pobres. Quizás ha llegado la hora, de retomar de nuevo, el simbolismo de origen de esta fiesta.

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